Acción Ciudadana: 30 años impulsando transparencia y resiliencia democrática en Guatemala
Como señala el Estado Global de la Democracia 2025 de IDEA Internacional, los países que retroceden democráticamente superan a los que avanzan, en un contexto marcado por la cooptación de sistemas judiciales, el uso selectivo de la justicia, la restricción del espacio cívico y el debilitamiento de la oposición. Guatemala refleja claramente estas tendencias: intentos de deslegitimación electoral, persecución judicial y una alta desconfianza ciudadana conviven con señales de resiliencia, como la movilización social, la persistencia de actores democráticos y mejoras en algunos ámbitos del Estado de derecho y del control de la corrupción. En este contexto, la crisis no radica tanto en la falta de apoyo ciudadano a la democracia, sino en el desencanto frente a su desempeño.
Frente a este escenario, la resiliencia democrática emerge como la capacidad de los sistemas no solo de resistir, sino de adaptarse y renovarse ante procesos sostenidos de erosión. Esta resiliencia es necesariamente multinivel: depende de instituciones capaces de sostenerse bajo presión, pero también de una sociedad civil activa que demande rendición de cuentas, de un ecosistema informativo independiente y de la capacidad de apertura e inclusión del sistema político.
En Guatemala, las organizaciones de la sociedad civil, el periodismo y los espacios de diálogo multisectorial han sido fundamentales para vigilar y denunciar abusos, promover transparencia y reconstruir el tejido social, incluso en contextos adversos, con un rol cada vez más visible de actores históricamente clave como las mujeres, los pueblos indígenas y la juventud. Reforzar a estos actores —mediante financiamiento, capacidades y legitimidad— no solo fortalece la rendición de cuentas, sino que mantiene abierta la posibilidad de renovación democrática, recordando que, en última instancia, la democracia se sostiene en la acción de quienes la defienden activamente.
En el marco del proyecto: Mejorando la resiliencia de la democracia en Centroamérica, financiado por el Gobierno del Gran Ducado de Luxemburgo, acompañamos a Acción Ciudadana, nuestra organización socia en Guatemala —capítulo nacional de Transparencia Internacional—, en la conmemoración de sus 30 años de trabajo por una Guatemala más justa, transparente y democrática. Fue un espacio propicio para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la democracia en la región y el papel de la ciudadanía ante los retrocesos institucionales. La conversación integró experiencias comparadas, aprendizajes recientes de los procesos de elección de segundo grado y los retos que se perfilan de cara al próximo ciclo electoral.
En tres décadas, Acción Ciudadana ha evolucionado al ritmo de las necesidades del país, consolidándose como un actor clave en la promoción de la transparencia, la rendición de cuentas y la participación cívica. Desde sus inicios, ha sido pionera en impulsar la lucha anticorrupción, formar redes de auditores sociales a nivel nacional y acompañar marcos fundamentales como la Ley de Acceso a la Información Pública. Su liderazgo se refleja también en iniciativas innovadoras como el Mirador Electoral, la primera observación electoral nacional. Más allá de su incidencia en políticas públicas, su legado también se refleja en el talento humano: una generación de profesionales —incluyendo jóvenes líderes y actores de comunidades indígenas— que se formó en sus filas y que hoy lidera organizaciones y procesos de cambio, amplificando su impacto en la sociedad.
Desde IDEA Internacional reconocemos y felicitamos la labor de Acción Ciudadana en estos 30 años de trabajo y compromiso sostenido con la democracia en Guatemala.
En un momento en que la democracia exige vigilancia constante, participación activa e incidencia efectiva, reafirmamos la importancia del trabajo de Acción Ciudadana en seguir impulsando una ciudadanía informada y comprometida con la transparencia y la rendición de cuentas como pilares fundamentales de la vida democrática.