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Las elecciones durante la Covid-19: cómo se celebraron las campañas electorales en 2020

Image credit: Andrew Keymaster on Unsplash

Crédito de la imagen: Andrew Keymaster en Unsplash

La pandemia de COVID-19 ha impuesto una enorme presión sobre la democracia electoral en todo el mundo. Muchas elecciones han tenido que posponerse, mientras que otras se han realizado pero con adaptaciones.

This article is available in English.
Aclaración: Las opiniones expresadas en este comentario son las del autor. Este comentario es independiente de intereses políticos o nacionales específicos. Las opiniones expresadas no representan necesariamente la posición institucional de IDEA Internacional, su Junta de Asesores o su Consejo de Estados Miembros.

 

Se considera que uno de los aspectos clave del proceso democrático que se ha visto afectado por la pandemia es la campaña electoral. Las campañas ofrecen a los candidatos y partidos políticos la oportunidad de difundir sus ideas sobre el modo en que las políticas públicas deberían cambiarse —o permanecer iguales— en el futuro. Asimismo, posibilitan las reflexiones y los debates públicos acerca del futuro del país. Además, permiten que la ciudadanía pueda sopesar sus opciones y emitir un voto bien fundado al momento de acudir a las urnas. Las campañas también desempeñan un papel fundamental y performativo en la democracia, pues se trata de rituales que indican que el proceso democrático está en marcha.

Sin embargo, también existe el riesgo de que las campañas no solo sean un medio de transmisión de ideas, sino también de propagación del virus de la COVID-19. Así pues, se han realizado debates importantes y continuos acerca de la necesidad de limitar las campañas con el fin de proteger la salud pública. ¿Qué países han establecido este tipo de restricciones? ¿Qué formas alternativas de campaña se han adoptado? ¿El virus se propaga realmente por medio de las campañas o los gobiernos de turno solo se aprovechan de la ocasión para reprimir la actividad política?

Este artículo ayuda a responder estas preguntas mediante la presentación de información sobre las campañas políticas realizadas en todo el mundo en 2020. Se recopilaron datos de los medios de comunicación e informes de observación electoral procedentes de 52 elecciones nacionales (en 51 países) con respecto a la manera en que se llevaron a cabo las campañas durante ese año. Esto representa la gran mayoría de los países que celebraron elecciones nacionales y que también tenían casos de COVID-19 en ese momento. Este análisis forma parte de una serie que abordará otros aspectos del ciclo electoral, entre los que se encuentran las medidas de salud y seguridad en los centros de votación, las modalidades especiales de votación y la observación electoral internacional. Asimismo, forma parte de un estudio en curso realizado por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) en colaboración con el Proyecto de Integridad Electoral sobre la COVID-19 y las elecciones.

Limitaciones a las campañas tradicionales

Aproximadamente la mitad de los países estudiados se vieron afectados por limitaciones a las campañas tradicionales debido a las restricciones gubernamentales a los desplazamientos y las reuniones públicas. Entre dichas restricciones cabe citar límites al número permitido de participantes que podían asistir a las reuniones públicas y la prohibición total de los mítines o actos políticos. En total, en 22 de los 51 países (43%) se impusieron restricciones debido a la COVID-19 que limitaron algunas libertades de asociación y de reunión durante los períodos electorales (véase la tabla 1).

Por ejemplo, antes de las elecciones parlamentarias de julio de 2020, en Singapur se prohibieron efectivamente los encuentros públicos al no otorgar permisos para la celebración de reuniones electorales, como los mítines y encuentros en los centros de reuniones. Asimismo, se restringió el acceso a los centros de nominación de candidatos. En Montenegro, las reuniones públicas estuvieron limitadas a 100 personas y se prohibieron los mítines antes de las elecciones parlamentarias de agosto de 2020. En Jamaica, con anterioridad a las elecciones generales de agosto de 2020, se prohibieron las caravanas políticas, las reuniones se limitaron a 20 personas y las campañas puerta a puerta se restringieron a un máximo de cinco personas por grupo. En Jordania, las reuniones se limitaron a 20 personas y se prohibieron los mítines antes de las elecciones generales de noviembre de 2020. Asimismo, los candidatos y sus simpatizantes debieron abstenerse de realizar festejos partidarios y tuvieron que respetar un toque de queda nacional de cuatro días inmediatamente después de las votaciones.

Por lo general, se siguieron permitiendo las campañas puerta a puerta. En Singapur estas podían seguir realizándose, pero con un máximo de cinco personas por grupo. Además, cada grupo debía mantener 1 metro de distancia de los demás grupos, usar mascarillas, mantener intercambios breves y evitar dar apretones de manos. En Jamaica también se aplicó una restricción de cinco personas por grupo de campaña.

Otras medidas sanitarias introducidas fueron, entre otras, el control de la temperatura en los actos de campaña (Myanmar), la desinfección de los locales cerrados (Chile), un tiempo máximo de duración de las reuniones (Sri Lanka), así como el uso de micrófonos individuales o la desinfección de estos (Myanmar, Sri Lanka).

¿Se cumplieron las restricciones?

Aunque se hayan establecido restricciones de manera oficial, los informes de observación electoral y medios de comunicación señalan que en algunas ocasiones se han llevado a cabo mítines con presencia masiva de personas a pesar de las limitaciones gubernamentales. En Myanmar, no se respetó el límite máximo de 50 personas que podían asistir a los mítines ni las prohibiciones de realizar campañas en algunas zonas del país que tenían orden de quedarse en casa; asimismo, las autoridades tampoco velaron por el cumplimiento de estas medidas. Según el informe de la observación electoral de la Red Asiática para Elecciones Libres (ANFREL), esto generó "tanto un entorno de campaña peligroso como una desigualdad de condiciones". En Moldova, a pesar de que la asistencia a los eventos públicos estaba limitada a un máximo de 50 personas, varios candidatos no siempre respetaron estas restricciones. El informe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OSCE/OIDDH) sobre las elecciones en Polonia indicó que, justo antes de la segunda vuelta, las campañas políticas organizaron varias reuniones directas con los votantes que tuvieron gran afluencia, durante las cuales las restricciones por la COVID-19 no se respetaron y se aplicaron de forma inadecuada. La Plataforma de Participación Ciudadana de Seychelles (CEPS) observó que los candidatos y activistas no respetaron las normas sanitarias durante las campañas en su totalidad. Además, antes de las elecciones presidenciales en Malawi, se registraron mítines masivos de campaña a pesar de que las reuniones estaban limitadas a un máximo de 100 personas.

El cambio a las campañas remotas

No obstante, el establecimiento de estas restricciones llevó a muchos candidatos y partidos políticos a utilizar las redes sociales y otras plataformas en línea para realizar sus campañas y conseguir que sus opciones políticas resonaran con los votantes potenciales. De hecho, es posible que la pandemia haya contribuido a acelerar la transición de las campañas en esa dirección. En Singapur, los partidos debatieron sus planes a través de mítines virtuales en Facebook, YouTube, Instagram, la televisión y la radio. En Kuwait, se utilizaron ampliamente las redes sociales —sobre todo Twitter, Zoom y WhatsApp— puesto que estaban prohibidas las reuniones en persona en diwaniyas (espacios destinados a la celebración de fiestas). Antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 en los Estados Unidos, tanto el Partido Republicano como el Demócrata utilizaron las redes sociales e incluso celebraron las convenciones de sus partidos en línea antes de adoptar mítines no tradicionales como los actos realizados sin bajarse del vehículo o en los aeropuertos.

Durante la pandemia, los candidatos y partidos políticos también recurrieron a mecanismos no digitales para comunicar su mensaje, especialmente en los países que no cuentan con un acceso sostenible a Internet. Ejemplos de ello son los mensajes de texto (Malí), la telemercadotecnia (EE. UU.), correo postal (Serbia), televisión, periódicos, programas de radio y propaganda política (Chile, Sudáfrica, la República Dominicana, Polonia, Seychelles, entre otros). Es probable que algunos de estos medios —como la televisión, los periódicos y los programas de radio— sean una continuación de las prácticas de campañas preexistentes.

¿Las actividades de campaña son seguras?

¿Todas estas reformas han sido necesarias para proteger la salud pública? ¿O se trata de restricciones desproporcionadas a las libertades políticas? Existen algunos informes que aseguran que el coronavirus se ha propagado a causa de las elecciones realizadas en 2020, pero es necesario tomar con pinzas estas afirmaciones. A falta de una metodología sólida que permita vincular directamente los actos de campaña con la propagación de la enfermedad, independientemente de la transmisión corriente en las comunidades, es difícil saber cuándo y dónde se contrajo realmente el virus. Además, los informes de los medios de comunicación también podrían ser menos fiables a este respecto, ya que se centran más en los aspectos anecdóticos que en el panorama general —y es más probable que difundan información errónea—. No obstante, los informes proporcionan algunos datos anecdóticos útiles que sugieren que los actos de campaña pueden ser fuentes de transmisión.

Por ejemplo, los ejemplos [SA-ES1] de un estudio apuntan que 30.000 personas contrajeron la COVID-19 y se espera que aproximadamente otras 700 mueran a causa de esta enfermedad como consecuencia de los 18 mítines al aire libre organizados durante la campaña de Trump. En Burkina Faso, según un periódico local, también es posible que el aumento de los casos de coronavirus se deba a las grandes aglomeraciones producidas durante las campañas electorales.

A la escala subnacional, existen algunas excepciones como las elecciones del estado de Sabah en Malasia, donde no se respetaron las instrucciones de la Comisión Electoral respecto a la celebración de campañas durante la pandemia. Después de las elecciones, el Primer Ministro admitió que el pico reciente de la COVID-19 podría haberse debido a las campañas políticas; asimismo, diez políticos y tres funcionarios electorales dieron positivo en las pruebas de coronavirus. Según los informes de los medios de comunicación, 20 candidatos a las elecciones municipales de noviembre de 2020 en el Brasil fallecieron a causa de la COVID-19. En Francia, tanto Le Figaro como France Télévisions publicaron noticias sobre las elecciones y el aumento de la propagación del coronavirus. Algunos candidatos y funcionarios electorales presentaron síntomas, fueron diagnosticados con el virus o fallecieron poco después de las elecciones a raíz de este. Probablemente en cada país hubo miles de candidatos que se presentaron a cada una de estas elecciones; sin embargo, es muy difícil conocer con exactitud el número total.

Por lo tanto, encontrar el equilibrio entre la protección de la salud pública y la discusión e impugnación democrática resulta fundamental. Dados los riesgos conocidos, es evidente que se necesita adaptar el proceso electoral con el fin de preservar la vida humana. No obstante, la libertad de expresión es fundamental para las campañas y el flujo de ideas e información debería limitarse lo menos posible durante el proceso electoral. Dado que cada uno de los aspectos de la campaña electoral tiene diferentes prioridades en función de los países, probablemente será necesario adoptar enfoques adaptados a cada situación en lugar de optar por un modelo único.

Tabla 1. Límites o prohibiciones a las campañas tradicionales previas a las elecciones realizadas en 2020, por país

 
País
Límite en el número de participantes en las reuniones públicas
 
Burkina Faso (50), Croacia (10 en espacios cerrados), Guinea (100 para las elecciones del 18 de octubre de 2020), Islandia (100), Jamaica (20), Jordania (20), Malawi (100), Malí (50), Moldova (50), Montenegro (50 en espacios cerrados y 100 al aire libre), Myanmar[SA-ES1]  (50), Macedonia del Norte (1.000), Polonia (50-150), Rumania (20 en espacios cerrados y 50 al aire libre), Serbia (50-500), Sri Lanka (100), EE. UU. (depende del estado)
Prohibición de mítines o actos políticos
Croacia (prohibición de realizar eventos públicos y grandes aglomeraciones), la República Dominicana (prohibición de mítines), el Irán (se prohibió que los candidatos hagan campaña en las calles), Jamaica (prohibición de caravanas), Jordania (prohibición de mítines electorales), Kuwait (prohibición de mítines), Montenegro (prohibición de reuniones públicas y mítines), Polonia (prohibición oficial de reuniones públicas), [SA-ES2] Serbia (suspensión de campañas), Singapur (prohibición de mítines), Seychelles (prohibición de mítines), EE. UU. (depende del estado)
No se encontró información sobre limitaciones o prohibiciones a las campañas
Argelia, Belarús, Belice, las Bermudas, Bolivia, Burundi, Chile, Corea del Sur, Côte d’Ivoire, Egipto, Georgia, Ghana, Guinea (22 de marzo de 2020), Israel, Italia, Kirguistán, Liberia, Lituania, Mongolia, Nueva Zelandia, el Níger, la República Centroafricana, la República Checa, Rusia, San Vicente y las Granadinas, Siria, Suiza, Suriname, Tanzanía, Trinidad y Tabago, Venezuela
Fuente: elaboración propia de los autores con datos de los países y de IDEA Internacional, la Misión de la Observación Electoral, los informes de los medios de comunicación y de los órganos de gestión electoral.
Nota: los países mencionados más de una vez en la tabla tuvieron tanto limitaciones como prohibiciones de mítines durante diferentes períodos. Esta tabla se basa en un conjunto de datos de 51 países que celebraron 52 elecciones y referendos nacionales directos entre el 21 de febrero y el 31 de diciembre de 2020. Todos los países incluidos en la base de datos tuvieron uno o más casos confirmados de infección por COVID-19. El conjunto de datos no abarca las elecciones nacionales parciales.

 

Principales conclusiones sobre las campañas

  • Como parte de medidas más amplias contra la COVID-19, muchos gobiernos están limitando las campañas tradicionales, generalmente, mediante la prohibición de los actos de campaña o la reducción del número de personas que pueden asistir a ellos.
  • Algunas observaciones e informes de los medios de comunicación señalan que tanto las limitaciones impuestas a las campañas como las medidas de salud y seguridad no están siendo respetadas o no se hacen cumplir.
  • Muchos órganos de gestión electoral, en colaboración con los ministerios de salud, establecieron directrices de salud y seguridad para los partidos políticos, candidatos y simpatizantes.
  • Existen algunos informes nacionales anecdóticos que relatan cómo las campañas han ocasionado un aumento de los casos de COVID-19 y muertes, pero es necesario tomar con precaución esta información.
  • Debido a las restricciones, en muchos países han aumentado las campañas remotas, sobre todo a través de las redes sociales.

 

 

 
 

SOBRE EL AUTOR

Oficial de Programa
Erik Asplund

Erik Asplund es un oficial del programa de Procesos Electorales, IDEA Internacional.

SOBRE EL AUTOR

Lars Heuver, Fakiha Ahmed, Bor Stevense, Sulemana Umar, Toby James and Alistair Clark
  • Lars Heuver is a graduate student in Peace and Conflict Studies at Uppsala University, currently doing an internship at International IDEA.
  • Fakiha Ahmed is a Master's student in Peace and Conflict Studies at Uppsala University and is currently doing her internship at International IDEA.
  • Bor Stevense is a second-year Masters student at the University of Uppsala for the Peace and Conflict Studies programme, currently doing an internship at International IDEA.
  • Sulemana Umar is a second-year Masters's student at Lund University pursuing International Development and Management Programme. He is currently an intern at International IDEA.
  • Toby S. James is a Professor of Politics and Public Policy in the School of Politics, Philosophy, Language and Communication Studies at the University of East Anglia. His most recent books are Comparative Electoral Management (Routledge, 2020) and Building Inclusive Elections (Routledge, 2020). He is co-convenor of the Electoral Management Network.
  • Alistair Clark is Reader in Politics at Newcastle University. He has written widely on electoral integrity and administration, electoral and party politics. He is the author of Political Parties in the UK, 2e (Palgrave 2018). He tweets at @ClarkAlistairJ.