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El impacto de la Covid-19 en personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes

PUBLISHED:
18/06/2021
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Con motivo del Día Mundial de los Refugiados 2021, reconocemos la perseverancia y conmemoramos el trayecto de todas las comunidades migrantes (refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos, apátridas, trabajadores e inmigrantes indocumentados) en todo el mundo. Celebramos este día afrontando tanto los efectos de la pandemia, cómo el impacto social de una crisis sin precedentes que ha puesto al desnudo las desigualdades estructurales y nuestra resiliencia a prueba.

Aclaración: Las opiniones expresadas en este comentario son las del autor. Este comentario es independiente de intereses políticos o nacionales específicos. Las opiniones expresadas no representan necesariamente la posición institucional de IDEA Internacional, su Junta de Asesores o su Consejo de Estados Miembros.

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Los migrantes son una población diversa y generalmente vulnerable, que están particularmente expuestos a contraer el virus debido a la precariedad de la situación en la que se encuentran durante su trayecto. No siempre les es posible tomar las medidas de prevención necesarias para asegurarse de no contraer Covid-19 durante sus arduos viajes.

Alrededor del mundo, los migrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados se encuentran entre los grupos sociales más afectados por la pandemia; sufren de manera desproporcionada las consecuencias sociales y económicas de la misma y muchas veces son víctimas de las respuestas de los gobiernos al brote de la Covid -19 ya que muchas veces los dejan fuera de ellas. Incluso después de llegar a sus destinos, las poblaciones migrantes continúan enfrentándose a riesgos desproporcionados, ya que frecuentemente viven en albergues saturados o áreas urbanas densamente pobladas, con pobres medidas de higiene y acceso limitado o inexistente a servicios de atención sanitaria. El Monitor Global del impacto de la Covid-19 sobre la democracia y los derechos humanos de IDEA Internacional, ha reportado casos de propagación de la Covid -19 en casas de acogida o albergues para migrantes en Bangladesh, Bosnia y Herzegovina, Grecia, Japón, México, Panamá y Estados Unidos, entre otros varios países.

El Monitor Global del Impacto de la Covid-19 en la Democracia y los Derechos Humanos de IDEA Internacional ha observado y recopilado eventos y medidas tomadas por los gobiernos que han afectado negativamente a las poblaciones migrantes durante la pandemia.  Dichos eventos y medidas han sido recabados principalmente bajo el aspecto de Igualdad de Grupos Sociales del marco conceptual de El estado de la democracia en el mundo. Los datos a nivel mundial revelan que al menos el 15,4 por ciento de los países cubiertos por los Índices de El estado de la democracia en el mundo han implementado medidas preocupantes para la democracia y los derechos humanos en el aspecto de Igualdad de Grupos Sociales desde julio del 2020. Esto muestra cómo las mediadas de contingencia adoptadas por los gobiernos para frenar la pandemia, han tenido consecuencias desastrosas en los derechos sociales de grupos específicos, agravando aún más las preocupaciones existentes en relación a los  derechos humanos tales como la discriminación, los ataques xenófobos, las desigualdades de género y el aumento de la violencia de género, la reducción del acceso a la educación, las detenciones y el maltrato de los migrantes, así como ataques a los migrantes y el retorno forzado de refugiados a sus países en condiciones inseguras.

La Covid -19 ha interferido negativamente en la jornada de los migrantes, pues las restricciones de viaje y movilidad al igual que los cierres de fronteras han mermado las jornadas y fomentado un entorno en el que las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes, se queden desplazadas o varadas en las zonas fronterizas. Normalmente, en centros de recepción de refugiados y migrantes que están al límite de su capacidad y en donde es prácticamente imposible aplicar las medidas salud pública necesarias para evitar la transmisión del virus.

Varios países del mundo han utilizado la Covid -19 como justificación para imponer restricciones y cerrar fronteras y puertos a solicitantes de asilo, aún cuando los principios del derecho internacional estipulan lo contrario. De acuerdo al Monitor Global, todos los países del mundo han impuesto algún tipo de restricción para limitar la movilidad y circulación de personas durante la pandemia, y un total de 149 países todavía mantienen dichas restricciones de movimiento actualmente.

El Monitor Global ha identificado la alarmante práctica de detención de migrantes alrededor del mundo; sin embargo, varios países en la región de África se han visto particularmente afectados en este sentido debido a los conflictos y la represión de los gobiernos en la región. Según el Monitor Global, alrededor de 12.000 personas fueron capturadas por los guardacostas en Libia durante el 2020 mientras intentaban salir del país; y posteriormente llevadas a centros de detención abarrotados. De la misma manera, las autoridades de Ghana, Kenia, Marruecos y Túnez han arrestado y detenido arbitrariamente a migrantes irregulares y solicitantes de asilo, manteniéndolos en las instalaciones de sus oficinas de inmigración, así como en cárceles y bajo custodia policial. En Sudáfrica, los inmigrantes indocumentados han sido blanco de ataques xenófobos por parte de agentes de seguridad, enfrentando hostigamiento y detenciones por delitos menores, para después ser llevados a centros de detención superpoblados. El uso excesivo de la violencia durante las detenciones y las condiciones en las cárceles y los centros de detención de migrantes son preocupantes, ya que, según informes, los migrantes han sufrido agresiones, cuarentena forzada, asistencia jurídica limitada y hacinamiento que no sólo conllevan graves riesgos a la salud, sino que hacen imposible la prevención de la propagación del virus. La pandemia también ha tenido un efecto característico en el acceso a la educación de los niños y jóvenes refugiados debido al cierre de escuelas y centros de formación en la región. Se han observado ejemplos de tales casos en Kenia, República Centroafricana, Níger y Malí.

El Medio Oriente es la región con la mayor cantidad de desarrollos preocupantes en el aspecto de Igualdad de Grupos Sociales. Aproximadamente, el 77 por ciento de los países de la región han presentado problemas referentes a la estigmatización, discriminación, racismo y marginación de grupos migrantes. Según el Monitor Global, el abuso a trabajadores migrantes ha ocurrido en países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Líbano. Aún cuando algunos países de Medio Oriente han incluido a migrantes y solicitantes de asilo en los programas nacionales de respuesta, como ha sucedido en Jordania, varios países de la región han excluido a los migrantes.

Asimismo, Covid-19 ha exacerbado las tensiones entre los grupos de migrantes y las comunidades de acogida en Asia y el Pacífico. El Monitor Global ha registrado casos donde diversas formas de discriminación contra las poblaciones migrantes han sido evidenciadas en varios países de la región, e incluso en algunos casos, se ha culpado a los migrantes por la propagación del virus, como por ejemplo en Bangladesh, Indonesia, Kazajstán, Kirguistán, Malasia y Singapur. Se han observado restricciones excesivamente selectivas, incluidas la detención y la deportación y, en algunos casos, el aislamiento forzado en condiciones similares a las de una prisión. Otro ejemplo de medidas discriminatorias en Asia y el Pacífico ha sido la exclusión de los migrantes de los planes de protección social adoptados por los gobiernos para aplacar el impacto de la Covid-19, lo que aumenta aún más su vulnerabilidad contraer el virus. En Japón, por ejemplo, los pagos de subsidios estatales solo están disponibles para aquellos con estatus residencial y excluyen a todos los indocumentados o migrantes irregulares. En Corea del Sur, los migrantes irregulares han sido excluidos de los programas de distribución de mascarillas patrocinados por el estado, y los programas de vacunas de Malasia excluyeron a los migrantes, refugiados, apátridas y aquellos en centros de detención de inmigración hasta junio de 2021.

En América Latina y el Caribe, los migrantes han sufrido la suspensión de planes de reasentamiento, al igual que un acceso reducido a los procedimientos de asilo durante la pandemia. Muchos solicitantes de asilo y refugiados se han quedado varados o se han visto obligados a regresar a situaciones inseguras en países como Venezuela. Además, los migrantes indocumentados o aquellos que se encuentran en situación irregular se han convertido en los más vulnerables, pues se han visto expuestos a la explotación, la trata de personas y separaciones familiares, como se ha atestiguado en El Salvador, Guatemala, México y los Estados Unidos.

En toda Europa, todos los grupos de migrantes se han visto afectados por el cierre de fronteras y la declaración de estados de emergencia. La comunidad internacional ha expresado preocupación sobre las restricciones y las medidas de seguridad que han afectado de manera grave y directa la situación de los grupos de migrantes, en particular los que se encuentran en centros de detención de inmigración, ya que están saturados y/o bajo confinamiento forzado. En Austria, un centro de refugiados en Salzburgo con 162 residentes fue puesto en cuarentena, prohibiendo la salida de cualquier residente. Asimismo, ha habido casos de migrantes y solicitantes de asilo esposados, incapacitados y detenidos al ingresar en Croacia, España, Italia y Polonia. Además, el Monitor Global ha recopilado evidencia de varias denuncias por parte de refugiados y migrantes a los que se les impidió ingresar al país o fueron retornados ilegalmente, en Grecia, Italia y Macedonia del Norte.

El Día Mundial del Refugiado 2021 se enfoca en el poder de la inclusión, y destaca que para superar la experiencia compartida de la Covid-19 juntos, es fundamental que nadie se quede atrás en los esfuerzos de recuperación mundial. Desgraciadamente, el Monitor Global ha observado tendencias generales que indican que los grupos de migrantes y las comunidades desplazadas de por sí marginados, se han visto forzados a una mayor exclusión social, a la pobreza, a los conflictos y a la persecución. Aunado a ello, los planes vacunación a nivel mundial han probado ser sumamente inequitativos lo que ha generado preocupación sobre una eminente exclusión de migrantes, solicitantes de asilo y refugiados de dichos planes. Para poder combatir la pandemia con éxito, debemos garantizar un acceso justo y equitativo a los servicios de atención sanitaria, los programas de protección social y las vacunas para todos los países y para todas las personas, incluidos claro está todos los migrantes.

 

Descargo de responsabilidad: Los mapas presentados en este artículo no implican por parte del Instituto ningún juicio sobre el estatus legal de ningún territorio o el respaldo de dichos límites, ni la ubicación o tamaño de ningún país o territorio refleja la visión política de la Instituto. Los mapas se han creado para esta publicación con el fin de agregar claridad al texto.

SOBRE EL AUTOR

Auxiliar de investigación
Maria Santillana

Santillana es asistente de Investigación en la Unidad de Evaluación de la Democracia (DA) desde septiembre de 2020. Su trabajo se centra en la investigación documental, la comunicación estratégica, el análisis político, las actividades de divulgación y coordinación para la iniciativa Estado de la democracia en el mundo (GSoD por sus siglas en inglés). Es responsable de los esfuerzos de comunicación y divulgación de los productos y herramientas de conocimiento de GSoD, monitoreando y apoyando el logro de los objetivos del programa de DA a través de informes de resultados continuos.